En transformador sumergido en aceite es un dispositivo crítico en el sistema eléctrico. Su núcleo y bobinados están sumergidos en líquido aislante (principalmente aceite de transformador). Su principio de funcionamiento se basa en la ley de inducción electromagnética. En pocas palabras, el transformador consta de un primario, un secundario y un núcleo. Cuando una corriente alterna pasa por el devanado primario, se genera un campo magnético alterno en el núcleo, y este campo magnético alterno induce una fuerza electromotriz en el devanado secundario. Según el principio de inducción electromagnética, la magnitud de la fuerza electromotriz inducida es proporcional al número de espiras del devanado. Si se diseña razonablemente la relación de vueltas de los devanados primario y secundario, se puede lograr la conversión de tensión, como la conversión de electricidad de alta tensión en electricidad de baja tensión adecuada para uso doméstico e industrial.

Al mismo tiempo, el aceite para transformadores desempeña un doble papel importante en él. Por un lado, tiene buenas propiedades aislantes y puede aislar eficazmente las conexiones eléctricas entre devanados, entre devanados y núcleos, y entre devanados y cajas, evitando que se produzcan fallos como fugas y cortocircuitos, y garantizando el funcionamiento seguro y estable del transformador. Por otro lado, durante el funcionamiento del transformador, el devanado y el núcleo generarán calor debido al efecto térmico de la corriente. La elevada capacidad calorífica específica y la buena conductividad térmica del aceite del transformador le permiten absorber este calor y disiparlo al entorno a través de la pared del depósito y el radiador, garantizando así que la temperatura del transformador se encuentre dentro de los límites normales y evitando daños en el equipo debidos al sobrecalentamiento.

Transformador sumergido en aceite

Estructura y composición del transformador sumergido en aceite

El transformador sumergido en aceite se compone principalmente de los siguientes componentes clave:

  1. Núcleo: Como parte del circuito magnético del transformador, el núcleo suele estar apilado con láminas de acero al silicio de alta permeabilidad. Las láminas de acero al silicio tienen una baja pérdida por histéresis y una baja pérdida por corrientes de Foucault, que pueden guiar y concentrar eficazmente el campo magnético y mejorar la eficiencia de la conversión electromagnética. El método de apilamiento puede reducir la pérdida por corrientes de Foucault del núcleo porque hay una capa aislante entre cada lámina de acero al silicio, lo que impide que las corrientes de Foucault fluyan por una gran superficie del núcleo. Existen dos tipos de estructuras de núcleo: tipo núcleo y tipo carcasa. El tipo de núcleo tiene una estructura sencilla, y el montaje del bobinado y el tratamiento del aislamiento son relativamente cómodos. Es el más utilizado en los transformadores de potencia; el núcleo tipo cáscara tiene una mayor resistencia mecánica y se suele utilizar en algunas ocasiones especiales, como los transformadores de hornos eléctricos.
  2. Bobinado: El bobinado es la parte del circuito del transformador, que se divide en bobinado primario y bobinado secundario. Suele estar hecho de materiales metálicos con buena conductividad, como el cobre o el aluminio. Dependiendo del nivel de tensión y la capacidad del transformador, el número de vueltas y el diámetro del alambre del bobinado variarán. Para garantizar un buen rendimiento del aislamiento, el hilo del bobinado se envolverá con materiales aislantes como papel, esmalte, etc. En los grandes transformadores sumergidos en aceite, el devanado también adoptará diseños estructurales especiales, como devanados enredados y devanados continuos, para mejorar la resistencia al cortocircuito y la resistencia mecánica del devanado. Por ejemplo, el devanado enredado aumenta la reactancia del devanado al cambiar el método de conexión del devanado, de modo que éste puede soportar un mayor choque de corriente cuando se cortocircuita.
  3. Depósito de aceite: El depósito de aceite es la cubierta exterior del transformador, normalmente soldada a partir de placas de acero, que desempeña la función de proteger los componentes internos, contener el aceite del transformador y disipar el calor. Para mejorar el efecto de disipación del calor, la superficie del tanque de aceite suele estar diseñada con disipadores de calor o radiadores. Algunos transformadores grandes también utilizan refrigeración por circulación forzada de aceite, que hace circular el aceite del transformador entre el depósito de aceite y el radiador a través de la bomba de aceite para eliminar el calor generado por los devanados y el núcleo, mejorando así la eficacia de disipación del calor. El rendimiento del sellado del depósito de aceite también es muy importante. Un buen sellado puede evitar las fugas de aceite del transformador y la intrusión de impurezas externas y humedad, y garantizar el funcionamiento normal del transformador.
  4. Aceite aislante: El aceite aislante desempeña una doble función de aislamiento y refrigeración en los transformadores sumergidos en aceite. Tiene una alta resistencia dieléctrica y puede aislar eficazmente las conexiones eléctricas entre devanados, devanados y núcleos, y devanados y depósitos de aceite para evitar fugas y accidentes por cortocircuito. Al mismo tiempo, el aceite aislante tiene una gran capacidad calorífica específica, que puede absorber el calor generado por los devanados y núcleos, y transferir el calor a la pared del depósito de aceite y al radiador mediante convección y conducción del calor, y disiparlo al entorno circundante. Los aceites aislantes más utilizados son el aceite mineral, el aceite de éster sintético, etc. Los diferentes tipos de aceites aislantes tienen rendimientos ligeramente diferentes. Por ejemplo, el aceite mineral es relativamente barato y ampliamente utilizado; el aceite de éster sintético tiene un mejor comportamiento medioambiental y un punto de ignición más alto, y es adecuado para algunas ocasiones con altos requisitos de protección contra incendios.
  5. Otros componentes: Además de los componentes principales anteriores, los transformadores sumergidos en aceite también incluyen algunos otros componentes importantes. Por ejemplo, la almohadilla de aceite se utiliza para ajustar el cambio de volumen del aceite del transformador debido a los cambios de temperatura, mantener el depósito de aceite lleno de aceite y reducir el área de contacto entre el aceite y el aire, ralentizando la velocidad de oxidación del aceite; el relé de gas se utiliza para controlar el fallo dentro del transformador. Cuando se produce un cortocircuito, un sobrecalentamiento local u otros fallos en el interior del transformador, se genera gas. Después de detectar el gas, el relé de gas enviará una señal o se disparará para proteger el transformador; el casquillo aislante se utiliza para conducir los cables de bobinado de alta y baja tensión del transformador, de modo que los cables estén bien aislados del tanque de aceite y fijos.

Principales ventajas de los transformadores sumergidos en aceite

  • Eficaz disipación del calor
    En varios tipos de transformadores, la disipación del calor siempre ha sido un factor clave que afecta a su rendimiento y vida útil. El transformador sumergido en aceite ofrece una buena disipación del calor. El aceite del transformador que lleva en su interior puede absorber rápidamente el calor generado por el núcleo y el devanado, igual que un eficaz colector de calor. Debido a la fluidez del aceite, el calor se transferirá a la pared del tanque y al radiador a medida que el aceite circule, y luego se disipará en el ambiente circundante. Este método de disipación del calor es mucho más eficaz que el de algunos transformadores de tipo seco que sólo dependen de la convección del aire para disipar el calor. Por ejemplo, en algunas grandes subestaciones industriales, los transformadores sumergidos en aceite pueden funcionar de forma estable, e incluso bajo una carga elevada, la temperatura puede controlarse dentro de un rango razonable para garantizar el funcionamiento continuo y estable del equipo.
  • Excelente rendimiento aislante
    El rendimiento del aislamiento es una garantía importante para el funcionamiento seguro de los transformadores. El aceite aislante del transformador sumergido en aceite tiene una elevada rigidez dieléctrica y puede aislar eficazmente las conexiones eléctricas entre devanados, devanados y núcleos, y devanados y depósitos de aceite. Tomando como ejemplo los transformadores sumergidos en aceite con niveles de tensión de 110kV y superiores, su aceite aislante puede soportar tensiones extremadamente altas sin romperse, reduciendo enormemente la probabilidad de accidentes por fugas y cortocircuitos. Al mismo tiempo, el aceite para transformadores también puede evitar que la humedad y las impurezas del aire entren en el transformador, garantizando aún más la estabilidad del rendimiento del aislamiento.
  • Gran capacidad de adaptación
    Los distintos sistemas eléctricos y escenarios de consumo de energía tienen diferentes requisitos de capacidad para los transformadores. Los transformadores sumergidos en aceite tienen una amplia gama de capacidades, desde decenas de kVA para pequeños transformadores de distribución hasta cientos de MVA o incluso más para grandes transformadores de potencia. En las redes eléctricas urbanas, los pequeños transformadores de distribución sumergidos en aceite pueden satisfacer las necesidades energéticas de baja capacidad de zonas residenciales, locales comerciales, etc., mientras que en las grandes centrales eléctricas y redes de transmisión, los transformadores sumergidos en aceite de gran capacidad pueden asumir la pesada tarea de la transmisión de alta tensión y las subestaciones de gran capacidad.
  • Ventaja económica
    Desde el punto de vista de los costes, el transformador sumergido en aceite presenta ciertas ventajas tanto en la inversión inicial como en los costes de explotación y mantenimiento a largo plazo. Su proceso de fabricación está relativamente maduro y el coste de las materias primas es relativamente bajo, lo que hace que el coste de compra inicial sea más competitivo. Durante el funcionamiento, el coste de mantenimiento de los transformadores sumergidos en aceite también es bajo. Gracias a su estructura relativamente sencilla y a la capacidad de autoprotección y autorreparación del aceite del transformador, siempre que se realicen pruebas periódicas de la calidad del aceite y un mantenimiento sencillo, puede garantizarse un funcionamiento estable a largo plazo. En comparación con algunos transformadores con complejos sistemas de refrigeración y aislamiento, los costes de funcionamiento y mantenimiento de los transformadores sumergidos en aceite son significativamente inferiores.

Transformador sumergido en aceite

Análisis comparativo con transformadores secos

Método de refrigeración y eficacia de disipación del calor

El transformador sumergido en aceite utiliza principalmente aceite aislante para la refrigeración. El calor generado por el transformador durante el funcionamiento es absorbido por el aceite aislante y luego disipado a través de la pared del depósito de aceite y el radiador. Este método de refrigeración es muy eficiente y puede controlar eficazmente la temperatura del transformador durante el funcionamiento con carga elevada. Por ejemplo, en grandes subestaciones, aunque el transformador funcione a plena carga durante mucho tiempo, el transformador sumergido en aceite puede mantener la temperatura dentro de un rango seguro gracias a un buen sistema de disipación del calor.

Los transformadores de tipo seco se refrigeran principalmente por convección de aire y, en el caso de los transformadores de tipo seco de gran capacidad, también se utiliza la refrigeración asistida por ventilador. Aunque la refrigeración por aire es sencilla, su eficacia de disipación del calor es relativamente baja en comparación con la refrigeración por circulación de aceite de los transformadores sumergidos en aceite. Cuando funciona a alta carga, la temperatura del transformador de tipo seco aumenta rápidamente, lo que requiere medidas más estrictas de control de la temperatura y disipación del calor. Por ejemplo, para garantizar su funcionamiento estable con cargas elevadas, los transformadores de tipo seco utilizados en algunos centros de datos deben equiparse con un sistema especial de aire acondicionado que ayude a disipar el calor, lo que aumenta los costes de funcionamiento y la complejidad.

Medio aislante y rendimiento

Los transformadores sumergidos en aceite utilizan aceite aislante como principal medio aislante. El aceite aislante tiene una alta resistencia dieléctrica y puede aislar eficazmente las conexiones eléctricas entre devanados, devanados y núcleos, y devanados y depósitos de aceite, proporcionando una protección de aislamiento fiable. Al mismo tiempo, el aceite aislante también puede evitar en cierta medida que la humedad y las impurezas del aire entren en el transformador, lo que garantiza aún más la estabilidad del rendimiento del aislamiento.

Los transformadores de tipo seco utilizan materiales aislantes sólidos como la resina epoxi y el caucho de silicona. Estos materiales tienen buenas propiedades aislantes y son respetuosos con el medio ambiente, seguros e ignífugos. Sin embargo, los materiales aislantes sólidos envejecen con relativa rapidez, y sus propiedades aislantes pueden verse afectadas en entornos adversos como las altas temperaturas y la humedad. En cambio, el aceite aislante tiene un rendimiento relativamente estable y una larga vida útil en condiciones normales de uso.

Adaptabilidad al entorno aplicable

El depósito de aceite del transformador sumergido en aceite puede proporcionar protección adicional a los componentes internos, lo que lo hace muy resistente a entornos adversos. Puede instalarse a la intemperie y funcionar con normalidad incluso en condiciones meteorológicas adversas como viento, arena, lluvia y nieve. Por ejemplo, en las líneas de transmisión de zonas remotas, los transformadores sumergidos en aceite pueden adaptarse a entornos naturales complejos y garantizar una transmisión estable de la electricidad.

Los transformadores de tipo seco tienen elevados requisitos medioambientales y necesitan evitar daños en los materiales de aislamiento causados por factores como la humedad y el polvo. Es más adecuado para su instalación en entornos interiores, como edificios comerciales y salas de distribución en zonas residenciales. En estos entornos, los transformadores de tipo seco pueden beneficiarse de un bajo nivel de ruido y un mantenimiento sencillo.

Mantenimiento diario y resolución de problemas

Puntos de mantenimiento diario

  • Inspección de la temperatura del aceite: La temperatura del aceite es un indicador importante que refleja el estado de funcionamiento de los transformadores sumergidos en aceite. Por lo general, el transformador estará equipado con un tanque de medición de temperatura insertado en el aceite del transformador en la parte superior de la carcasa. La temperatura del aceite del transformador se mide colocando en él un elemento de medición de la temperatura. Normalmente se denomina temperatura del aceite superior del transformador. El operario debe registrar periódicamente la temperatura del aceite y compararla con el intervalo de temperaturas de funcionamiento normal del transformador. Por ejemplo, en algunas subestaciones con niveles de tensión de 110kV y superiores, se especificará el límite superior de la temperatura superior del aceite del transformador, como 85℃ como límite. Cuando la temperatura superior del aceite supere los 80℃, se emitirá una señal de alarma. Durante el mantenimiento de rutina, si se encuentra que la temperatura del aceite es más de 10℃ más alta de lo normal, o la carga permanece sin cambios pero la temperatura sigue aumentando, mientras que el dispositivo de enfriamiento funciona normalmente, puede indicar que el transformador tiene una falla interna.
  • Control del nivel de aceite: La normalidad del nivel de aceite está directamente relacionada con el aislamiento y el efecto de refrigeración del transformador. Los transformadores suelen estar equipados con un indicador de nivel de aceite para mostrar el nivel de aceite. El indicador de nivel de aceite está marcado con escalas de temperatura de -30℃, +20℃ y +40℃ en un lado. Estas escalas indican la temperatura ambiente cuando el transformador está funcionando, y el nivel de aceite debe coincidir con la temperatura ambiente correspondiente. Durante las inspecciones diarias, compruebe si el nivel de aceite está dentro del rango normal. Si el nivel de aceite es demasiado bajo, puede haber fugas de aceite en el transformador. Es necesario encontrar el punto de fuga a tiempo y solucionarlo, porque una falta grave de aceite expondrá el núcleo y el bobinado del transformador al aire, lo que no sólo es fácil que se humedezca y reduzca el aislamiento, sino que también puede causar la rotura del aislamiento. Si el nivel de aceite es demasiado alto, puede deberse a una temperatura del aceite demasiado alta o a la presencia de demasiado gas en el aceite, por lo que es necesario seguir comprobando la causa.
  • Inspección del aspecto: Una inspección completa del aspecto del transformador es también una parte importante del mantenimiento diario. Esto incluye comprobar si hay fugas en el depósito de aceite, el armario de almacenamiento de aceite, el casquillo, el dispositivo de refrigeración, la tubería de conexión, la válvula, la brida y la soldadura; si el casquillo está dañado, agrietado, aceitoso, con marcas de descarga u otros fenómenos anormales; si hay objetos extraños en los cables, juntas y barras colectoras, si las juntas de plomo y las barras colectoras están calientes, si los cables están sueltos o rotos, etc. Por ejemplo, durante una inspección rutinaria, el personal descubrió que había ligeras marcas de descarga en la superficie del casquillo de un transformador sumergido en aceite. Tras una inspección y análisis más detallados, se determinó que la superficie del casquillo estaba sucia y que se había producido una descarga parcial bajo la acción de la alta tensión. El buje se limpió y procesó a tiempo para evitar una mayor expansión de la avería.
  • Control del sonido: Un transformador sumergido en aceite que funcione normalmente emitirá un zumbido uniforme. Durante el mantenimiento diario, el operador debe prestar atención a la supervisión del sonido de funcionamiento del transformador. Si el sonido es anormal, como zumbidos agudos, ruidos desiguales u otros sonidos anormales, puede indicar que hay un fallo en el interior del transformador, como un núcleo suelto, un bobinado cortocircuitado, etc. Por ejemplo, cuando el aislamiento entre las láminas de acero al silicio del núcleo del transformador está dañado, la vibración del núcleo se intensificará, produciendo así un sonido anormal. Una vez que el sonido es anormal, se debe realizar una inspección detallada a tiempo. Si es necesario, se puede utilizar un equipo de detección profesional, como un detector de descargas parciales del transformador, para detectar y analizar más a fondo el transformador.

Métodos habituales de solución de problemas

  • Solución de problemas de la protección de gas: La protección de gas es uno de los dispositivos de protección importantes de los transformadores sumergidos en aceite. Cuando se produce un fallo en el interior del transformador, como un cortocircuito en el devanado, una puesta a tierra multipunto del núcleo, etc., se genera gas. Cuando el relé de gas detecta el gas, envía una señal o se dispara. Cuando se activa la protección contra gas, primero se debe comprobar la naturaleza y cantidad del gas en el relé de gas. Si el gas es incoloro, inodoro y no inflamable, puede tratarse de un ligero fenómeno de sobrecalentamiento en el interior del transformador; si el gas es amarillo e inflamable, puede tratarse de un fallo más grave en el interior del transformador, como daños en el aislamiento del devanado. Al mismo tiempo, debe realizarse un análisis exhaustivo en combinación con otros parámetros, como la temperatura del aceite, el nivel de aceite y el sonido de funcionamiento del transformador, para determinar la causa y la gravedad del fallo.
  • Localización de averías en el bobinado: El devanado es un componente clave del transformador, y un fallo en el devanado puede hacer que el transformador no funcione con normalidad. Entre los fallos comunes del bobinado se incluyen el cortocircuito entre espiras, el cortocircuito entre capas, etc. Cuando se solucionan fallos en los devanados, se puede juzgar midiendo la resistencia de CC del devanado. En circunstancias normales, la resistencia de CC del devanado trifásico debe estar equilibrada. Si la resistencia de CC de un devanado de fase se desvía mucho de las otras dos fases, puede indicar que el devanado de fase tiene un fallo. Además, el devanado también puede probarse con un comprobador de deformaciones del devanado del transformador para detectar si el devanado está deformado. Por ejemplo, durante la revisión de un transformador, al medir la resistencia de CC del devanado, se descubrió que el valor de la resistencia de un devanado de fase era significativamente mayor. Una inspección posterior descubrió que el devanado de fase tenía un fallo de cortocircuito entre vueltas. El devanado defectuoso se reparó a tiempo para garantizar el funcionamiento normal del transformador.
  • Localización de averías de aislamiento: El rendimiento del aislamiento es una garantía importante para el funcionamiento seguro del transformador. Los fallos de aislamiento pueden causar accidentes graves, como fugas y cortocircuitos. Para solucionar los fallos de aislamiento, puede comprobar el rendimiento de aislamiento del aceite del transformador, por ejemplo, midiendo la tensión de ruptura y el factor de pérdida dieléctrica del aceite del transformador. Si el rendimiento del aislamiento del aceite del transformador disminuye, puede deberse a contaminación del aceite, humedad o envejecimiento. Además, también se puede medir la resistencia de aislamiento del transformador. Utilice un comprobador de resistencia de aislamiento para medir la resistencia de aislamiento de devanado a devanado, de devanado a núcleo, de núcleo a tierra y otras partes. Si el valor de la resistencia de aislamiento es inferior al valor especificado, significa que puede haber un fallo de aislamiento. Por ejemplo, un transformador sumergido en aceite tuvo una descarga anormal durante el funcionamiento. Al comprobar el rendimiento de aislamiento y la resistencia de aislamiento del aceite del transformador, se descubrió que la tensión de ruptura del aceite del transformador se había reducido significativamente, y que la resistencia de aislamiento también se había reducido en gran medida. Finalmente se determinó que el rendimiento del aislamiento disminuyó debido al funcionamiento a largo plazo del transformador y al envejecimiento del aceite aislante, lo que causó el fallo de aislamiento.

Transformador sumergido en aceite S11-10kv 50kva

Elija el transformador sumergido en aceite adecuado

La elección del transformador sumergido en aceite adecuado es crucial para el funcionamiento estable del sistema eléctrico y debe considerarse desde muchos aspectos.

Aclare sus propias necesidades

Determinar la capacidad y el nivel de tensión del transformador en función del escenario real de consumo de energía. Por ejemplo, la distribución de energía residencial suele utilizar transformadores sumergidos en aceite con una capacidad de varios cientos de kVA a 1MVA y un nivel de tensión de 10kV/0,4kV; mientras que las grandes empresas industriales, como acerías y plantas químicas, pueden necesitar transformadores con una capacidad de varios MVA o incluso decenas de MVA y un nivel de tensión superior debido a las grandes cargas de energía. Al mismo tiempo, hay que tener en cuenta las características de la carga, ya sea resistiva, inductiva o capacitiva. Las distintas características de la carga imponen requisitos diferentes a los transformadores. Por ejemplo, cuando se pone en marcha una carga inductiva, se generará una gran corriente de arranque, lo que requiere que el transformador tenga una buena capacidad de sobrecarga.

Atención a los parámetros técnicos

  • Pérdida en vacío y pérdida en carga: La pérdida en vacío es la pérdida de potencia del transformador cuando funciona sin carga, que se compone principalmente de la pérdida por histéresis y la pérdida por corrientes parásitas del núcleo; la pérdida en carga es la pérdida de resistencia en el devanado y la pérdida parásita causada por las fugas cuando el transformador funciona con carga. Los transformadores de bajas pérdidas pueden reducir los costes de funcionamiento y mejorar la eficiencia energética. A la hora de elegir productos, hay que dar prioridad a los que cumplan las normas nacionales de eficiencia energética, como los transformadores sumergidos en aceite de la serie S13 de mi país, que han reducido significativamente la pérdida en vacío y la pérdida en carga en comparación con la serie S9 tradicional.
  • Impedancia de cortocircuito: La impedancia de cortocircuito es un parámetro importante del transformador, que refleja el rendimiento del transformador en condiciones de cortocircuito. Cuanto mayor sea la impedancia de cortocircuito, menor será la corriente de cortocircuito del transformador cuando se cortocircuita, y menor será el impacto sobre el transformador y el sistema de energía, pero al mismo tiempo, aumentará la tasa de regulación de tensión del transformador y afectará a la estabilidad de la tensión. Por lo tanto, es necesario seleccionar razonablemente el valor de la impedancia de cortocircuito de acuerdo con las necesidades reales. En términos generales, para ocasiones con grandes cambios de carga, la impedancia de cortocircuito puede seleccionarse adecuadamente para que sea menor para garantizar la estabilidad de la tensión; para ocasiones con gran corriente de cortocircuito, la impedancia de cortocircuito debe seleccionarse para que sea mayor para limitar la corriente de cortocircuito.
  • Nivel de aislamiento: El nivel de aislamiento está directamente relacionado con el funcionamiento seguro del transformador. Los transformadores de diferentes niveles de tensión tienen normas de aislamiento correspondientes. Al seleccionarlos, es necesario asegurarse de que el nivel de aislamiento del transformador cumple los requisitos del entorno de uso real y el nivel de tensión. Por ejemplo, los transformadores utilizados en entornos difíciles, como entornos húmedos y polvorientos, deben tener mayores niveles de aislamiento y rendimiento de protección.

Elegir un proveedor fiable

Elegir un proveedor con buena reputación y rica experiencia es la clave para garantizar la calidad del producto y el servicio posventa. Los proveedores de marcas conocidas suelen contar con avanzados equipos de producción, estrictos sistemas de control de calidad y equipos técnicos profesionales, y pueden ofrecer productos de alta calidad. Marcas de renombre internacional como Siemens y ABB, así como grandes empresas nacionales como TBEA y China XD, tienen una buena reputación en el sector y una calidad de producto fiable. Al mismo tiempo, es necesario conocer la capacidad de servicio posventa del proveedor, incluyendo si ofrece asistencia técnica puntual, servicios de mantenimiento y suministro de piezas de repuesto. Un buen servicio posventa puede reducir el tiempo de inactividad de los equipos y disminuir los costes de explotación. Puede realizar una evaluación exhaustiva de los proveedores comprobando las opiniones de sus clientes, las referencias de los casos y consultando a los conocedores del sector.